MAMBA – MUSEO DE ARTE MODERNO DE BUENOS AIRES

 

El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (abreviado como MAMBA), fue creado en 1956 por iniciativa del crítico de arte
Rafael Squirru. Su patrimonio está orientado en proporcionar los medios para que la sociedad tome conciencia de las
tendencias artísticas de vanguardia.

El edificio data de 1918, construido originalmente para la tabacalera Nobleza Piccardo con una llamativa fachada de
influencias neorrenacentistas del norte de Italia. A partir de 1987 se inició el reacondicionamiento que lo volvería
adecuado para su nueva función, aunque manteniendo algunas características que poseía originalmente como la fachada en
ladrillo colorado, semejante a los galpones de la área portuaria, pero de terminación más cuidadosa, y una gran puerta de
entrada construida de madera reforzada con chapas de hierro y remaches rústicos.

Al inmueble, de 3.000 metros cuadrados, lo conforman una planta baja en desnivel superior del suelo, dos altas, un sótano
y un entrepiso donde funciona el microcine y la sala de conferencias. Actualmente, el Museo forma parte del proyecto Polo
Sur Cultural, por el cual el Gobierno de la Ciudad propone crear un área cultural en el tradicional barrio de San Telmo
que conecte al Museo de Arte Moderno con el Museo del Cine, la Feria de San Telmo y los centros de documentación.

Este nuevo edificio, cuyo proyecto fue donado por el prestigioso arquitecto Emilio Ambasz, supone no sólo la ampliación
del espacio expositivo, sino también la concreción de ámbitos adecuados para la preservación del patrimonio del Museo, de
acuerdo al protocolo y las recomendaciones del International Council of Museums (ICOM).

La remodelación y la incorporación de tecnología puesta al servicio de la protección patrimonial posibilitará la
exposición de muestras internacionales. Para ello se utilizaron diversas tecnologías, entre ellas, la incorporación de
líneas de carpintería de última generación con ruptura de puente térmico.

Exposición

La paradoja en el centro

La exhibición revela la potencia y pertinencia contemporánea de las bases fundantes del patrimonio del Museo, constituidas
a partir del conjunto de adquisiciones y donaciones gestionadas por sus dos primeros directores Rafael Squirru y Hugo
Parpagnoli.

A través de 130 obras creadas principalmente durante los años 60, Javier Villa -curador de arte contemporáneo del
Moderno-, ofrece una lectura contemporánea para comprender, desde un nuevo ángulo, un momento de quiebre clave en la
historia del arte argentino: las diversas rupturas sobre los formatos tradicionales de la modernidad, que abrieron el
camino hacia los nuevos modelos de expresión del arte contemporáneo.

Villa se pregunta si es posible pensar estos cambios haciendo foco en una paradoja o ritmo particular del arte argentino:
momentos de violencia contra los formatos tradicionales como la pintura y la escultura que provocan una apertura a formas
liberadas, cruzados con momentos donde se sostiene o se retorna a la materia, para estabilizarla y volverla a forzar. El
curador plantea la posibilidad de encontrar una génesis de estos ritmos en la obra de Lucio Fontana y en las acciones de
destrucción matérica que conllevaron la exposición Arte destructivo (1961) organizada por Kenneth Kemble, La destrucción
(1963) de Marta Minujín, o diversas acciones de Federico Manuel Peralta Ramos durante los años 1964 y1965, entre otras.
“¿Es posible entender la necesidad de estas acciones violentas al tejido material que sostuvo a la modernidad, vinculadas
a un trauma en la construcción de una vanguardia periférica con estrategias que se vuelven canónicas, como la apropiación
y la evolución local de un lenguaje extranjero?”, se cuestiona Villa.

Capítulo I: Georges Vantongerloo y las proyecciones en el arte argentino.

La Colección Pirovano, uno de los emblemas patrimoniales del Museo de Arte Moderno, es un conjunto excepcional de 59 obras de arte argentino e internacional moderno y abstracto donadas entre 1980 y 1981 por Josefina Pirovano de Mihura. La exposición actual Georges Vantongerloo y las proyecciones en el arte argentino se centra en las obras del artista belga Georges Vantongerloo (Amberes 1886 – París 1965) y en sus interrelaciones creativas con artistas argentinos que lo consideraban un referente: Eduardo Mac Entyre (Buenos Aires, 1929 – 2014), Miguel Ángel Vidal (Buenos Aires, 1928 – 2009) y Víctor Magariños D (Lanús, 1924 – Pinamar, 1993).

Pirovano fue un apasionado difusor de la producción de Vantongerloo. Reunió uno de los conjuntos más importantes de obras del artista a nivel internacional y también publicó sus escritos, en los que incentivaba a los artistas argentinos a reformular los nuevos problemas de la abstracción. Inspirado en estos escritos, Pirovano fundó, junto con Mac Entyre y Vidal, el grupo de Arte Generativo. Engendrar formas nuevas, reflejar su proceso generativo e indagar en los fenómenos que las originan se constituyeron para estos artistas en núcleos para la investigación.
Asimismo, Pirovano compartía su admiración por Vantongerloo con Magariños D. cuya propuesta. La propuesta de Magariños D. de un arte cosmológico “basado en una concepción del universo” guarda una íntima relación con las investigaciones sobre arte y ciencia de Vantongerloo. Con esta exposición, el Museo inaugura una sala permanente dedicada a exhibir las obras de la Colección Pirovano. Este primer capítulo forma parte del programa Episodios del arte moderno, cuyo objetivo es presentar selecciones de esta colección, abordando diversos intereses y problemáticas del arte moderno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s